La norma viene a zanjar una carencia institucional en
la materia, dice el autor
de la iniciativa el Concejal Alberto Zadoyko, y de la
necesidad de posibilitar a los ciudadanos lugares de medicamentos o productos farmacéuticos
vencidos, que permitan la eficaz disposición y tratamiento de esos residuos
potencialmente peligrosos.
Considerando que
diariamente muchos medicamentos cumplen
su fecha de vigencia, transformándose en vencidos o productos farmacéuticos
caducados perdiendo sus propiedades curativas y cuya ingestión puede causar
graves daños a la salud de la persona y al medio ambiente por sus componentes
químicos.
Al efecto, el edil se refirió a que esos
medicamentos o productos farmacéuticos caducados pueden contener una o más sustancias tóxicas
o de especial cuidado por lo que algunos, deberán ser considerados residuos
peligrosos y gestionados como tales.
Entre los riesgos para la
salud y el medio ambiente, si los medicamentos vencidos no se manipulan
correctamente, no se almacenan en lugares apropiados y no se eliminan usando
métodos ambientalmente adecuados, pueden provocar efectos no deseados como: contaminación del agua potable, matando
microorganismos claves para el ecosistema o bien bioacumularse en tejidos de los seres vivos y
luego expresar sus propiedades tóxicas, generar resistencia a microorganismos patógenos,
liberar contaminantes a la atmósfera cuando son quemados en forma inapropiada o
bien pasar a la cadena de distribución informal e ingresar nuevamente al
mercado con el peligro que ello conlleva.
Que el desecho
de medicamentos por parte de particulares como residuos comunes contamina en
forma importante el medio ambiente.
Si bien la
población se encuentra informada sobre esta problemática, la mayoría de la
ciudadanía no se encuentra educada en cuanto al tratamiento que debe darse a
los medicamentos vencidos, por lo que se entiende necesario legislar sobre una
norma que establezca principios básicos comunes para ello, explicó Zadoyko.
En consecuencia,
los medicamentos vencidos serían recolectados en todos los centros de salud
municipales y Farmacias del ejido comunal, en un espacio para la recepción de
medicamentos vencidos. Las personas que necesiten desechar medicamentos
vencidos y / o en desuso deberán depositarlos en los recipientes especiales que
se encontrarán disponibles en los centros de salud y la Red de Farmacias
adheridas y las que deberán ser identificadas fehacientemente.
El servicio estará
habilitado para recibir productos vencidos en posesión de particulares. Los
establecimientos asistenciales, médicos, odontológicos, veterinarios,
laboratorios de análisis clínicos o medicinales, centros de investigación,
gabinetes de enfermería y toda aquella persona física o jurídica que genere
residuos patogénicos a consecuencia de su actividad no podrán hacer uso de
éste servicio.
La idea además,
manifiesta Zadoyko es autorizar al Departamento Ejecutivo Municipal a la firma
de los convenios con entidades sanitarias públicas o privadas que fueren
necesarias para el cumplimiento del proyecto.
Y una vez
recibidos, serían ordenados y puestos a disposición de la autoridad de aplicación la Secretaría de Salud
dependiente del Departamento Ejecutivo Municipal, qué conjuntamente con la
Dirección de Saneamiento Ambiental, dependiente de la Secretaría de Gobierno,
darán la disposición final de los productos de acuerdo a las normativas
vigentes.
En la Sesión Ordinaria, el proyecto de Ordenanza pasó
el jueves 21 de marzo a la Comisión de Salud y medio Ambiente donde será
evaluado por los demás ediles.



